Reseñas

El visitante, Stephen King

El visitante, Stephen King

Debolsillo, 2020

Sinopsis

Un niño de once años ha sido brutalmente asesinado. Todas las pruebas apuntan a uno de los ciudadanos más queridos de Flint City: Terry Maitland, entrenador en la liga infantil, profesor de literatura, marido ejemplar y padre de dos niñas. El detective Ralph Anderson ordena su detención. Maitland tiene una coartada firme que demuestra que estaba en otra ciudad cuando se cometió el crimen, pero las pruebas de ADN encontradas en el lugar de los hechos confirman que es culpable. Ante la justicia y la opinión pública Terry Maitland es un asesino y el caso está resuelto.

Pero el detective Anderson no está satisfecho. Maitland parece un buen tipo, un ciudadano ejemplar, ¿acaso tiene dos caras? Y ¿cómo es posible que estuviera en dos sitios a la vez?

La respuesta, como no podría ser de otra forma saliendo de la pluma de Stephen King, te hará desear no haber preguntado.

Reseña

Frank Peterson, un niño pelirrojo de once años, ha sido brutalmente asesinado en Flint City. El principal sospechoso, Terry Maitland, es el entrenador de la liga infantil, y tiene una coartada completamente sólida, pero también tiene pruebas de ADN y testigos que actúan en su contra. El detective Anderson lo tiene claro, pero conforme se van desarrollando una serie de sucesos la culpabilidad del entrenador Maitland se empieza a poner en entredicho.

Ralph Anderson no cree en lo que no ve, por lo que todo lo que está sucediendo alrededor del caso del asesinato de Frank Peterson lo descoloca en gran medida. Poco a poco, Ralph y el resto de investigadores irán descubriendo muchos hilos de los que tirar, sin saber muy bien hacia dónde les llevarán, o sin querer saberlo… Pues lo que todos piensan, pero muy pocos creen, puede ser la explicación a lo que está ocurriendo, a pesar de ser el mismísimo mal.

Como siempre, Stephen King nos lleva de la mano por caminos inesperados, extraños, increíbles y terroríficos. El visitante es un thriller en el que se mezcla lo policíaco con lo paranormal y, sinceramente, se me ponían los pelos de punta cuando se hace referencia a la leyenda (no digo más porque sería spoiler). Hay un entramado de situaciones y personajes muy complejos en el cual en ningún momento te sientes perdido y, por mucho que parezca que hay cosas que no tienen nada que ver, al final todo encaja de una manera sublime.

En definitiva, es una obra maestra más de King, que los amantes del terror y de este señor tienen que leer sí o sí.

Entrevistas

Entrevista a M. H. Gorostiza

M. H. Gorostiza es la autora de Akelarre en Nueva York, una novela que nos lleva hasta el Reino de Navarra del siglo XVII y al Nueva York actual. Es la primera parte de una saga que, además de introducirnos en la mitología vasca y el ritmo de vida de la Gran Manzana, nos hace disfrutar con una edición preciosa, tanto por dentro como por fuera. Durante la novela se aprecia un tipo de humor que a mí, personalmente, me encanta y me ha hecho reírme un montón en varias situaciones. En la entrevista, Maite nos cuenta un poco de su vida y de cómo nació Akelarre. Es una de esas mujeres extraordinarias que he tenido la suerte de conocer en este mundillo literario, así que espero que disfrutéis leyendo la entrevista y os animéis a conocer a Lilith y su Akelarre.

  • Cuéntanos un poco sobre ti, para quien no te conozca todavía.

 Me llamo Maite y soy de Bilbao, pero por estudios y trabajo he residido en diferentes ciudades de Europa y América. Actualmente vivo en Nueva York; es aquí donde he escrito mi primera novela.

  • Lugar más raro donde te haya venido la inspiración para escribir (o donde se te haya ocurrido una idea para el libro).

Mis paseos diarios en bici por Central Park han sido toda una fábrica de ideas para mi libro – el ejercicio físico fomenta un montón mi creatividad.

  • ¿Hay algún tema del cual nunca hablarías en tus libros?

 No se me ha ocurrido ponerme un «veto» sobre lo que narrar o no narrar, porque de alguna forma estaría limitando el desarrollo de mis personajes.

  • Escritor o escritora a quien más admiras.

 Es una pregunta muy difícil de responder… leo bastante tanto en castellano y en inglés y no solo novela. Por citar un solo autor: Haruki Murakami. Su obra expresa sentimientos universales, y a pesar de ser un hombre de una cultura y generación tan diferentes a la mía, siento una gran conexión con él. ¡Ojalá logre algún día transmitir tanto con mis libros!

  • ¿Qué te llevó a mezclar la mitología navarra con la actualidad de Nueva York?

Mis amigos estadounidenses mostraban una enorme curiosidad por la historia y las leyendas de la vieja Europa. Por otra parte, mi familia y mis amigos del otro lado del charco querían saber más de la vida en Manhattan.

  • Háblanos brevemente de la sensación que tuviste al ver publicado tu libro.

 El 22 de junio de 2020 tuve el primer volumen de Akelarre en mis manos, justo un año después de que Lilith comenzara sus aventuras en la Gran Manzana. Se cerraba un círculo y se abría un mundo de posibilidades. Estaba muy emocionada porque había conseguido lograr mi sueño, pero a la vez triste por no compartirlo con mi familia, ya que la pandemia nos impidió viajar para celebrarlo.

  • ¿Alguna manía a la hora de escribir?

Puedo escribir en casi cualquier parte y a cualquier hora, pero si el día es frío y lluvioso, estoy en casa con mi té de menta calentito, una goma de pelo y un jersey de lana que me regaló mi padre soy más productiva, eso sí.

  • Si te dieran la oportunidad de sentarte a tomar un café con un personaje de ficción, ¿a cuál elegirías?

 Lestat el vampiro, de Anne Rice. Aunque sospecho que él no querría tomar un café conmigo; de ahí la atracción, supongo.

  • ¿Qué sueles leer? Géneros favoritos.

 Siempre me ha gustado la intersección entre lo fantasioso y lo real: realismo mágico, utopías, ciencia ficción, historia ficción son probablemente mis géneros favoritos. Cuando busco desconectar apuesto por los thrillers.

  • ¿Verá pronto la luz la segunda parte de Akelarre?

Ya tengo el primer manuscrito de Akelarre II (¡que ya tiene título!) bastante avanzado; seguro que estamos listos antes del próximo verano. Queridos lectores: «Esto continuará…».

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Para terminar, agradezco infinitamente a Maite la ilusión que le hizo la entrevista (más me hizo a mí que la aceptara) y, realmente, le agradezco todo: su cercanía, su trato, su simpatía, su naturalidad y mil cosas más. Por favor, leed Akelarre en Nueva York porque os va a encantar, os lo aseguro.

Reseñas

La melodía del viento, Patricia Rojas

La melodía del viento, Patricia Rojas

Donbuk, 2019

Sinopsis

Esta es la historia de Felicity, una mujer atrapada en un drama que la perseguirá y la marcará durante los primeros años de su vida. En su búsqueda de la felicidad tendrá que luchar contra sus miedos y sus sentimientos contradictorios, que la llevarán a encontrarse a sí misma, y a descubrir que la felicidad a veces está donde menos te la esperas. Tendrá como compañera de viaje la música, su fiel amiga desde siempre, que le ayudará en los momentos más duros, y también en los más dulces. Una historia que te hará llorar y soñar, y creer que los sueños pueden hacerse realidad.

Reseña

Felicity, paradójicamente, nunca ha sido feliz. Creció en una familia donde el maltrato de su padre hacia su madre era el pan de cada día. Su madre y ella se refugiaban en la música cuando su padre no estaba y eso las hacía evadirse un poco de su dura realidad.

Con el paso de los años, Felicity crece y se enamora, o eso cree ella, casándose demasiado pronto con Kevin. El comportamiento de Kevin con ella no es precisamente ejemplar, por lo que la vida feliz que Felicity creía que tendría no acaba de llegar. Ella se sigue refugiando en su música, es lo que realmente le gusta y le hace soñar despierta. 

Llega un día en el que Felicity tiene que marcharse de su casa y llega a un lugar donde se le abren unas puertas que, ahora sí, cree que son las de la felicidad, después de toda una vida persiguiéndola. Pero no será fácil ni será como ella esperaba. Menos mal que la música nunca la deja sola y será la clave de su futuro.

La melodía del viento es una historia dura de situaciones dolorosas, de cómo repetimos patrones sin darnos cuenta, de la necesidad de querernos y abrir los ojos a tiempo, pero sobre todo es una historia de lucha, de superación y de esperanza, y de la importancia de rodearnos de personas que nos toquen el alma.

Para mí ha sido una historia bonita. Es dura, como ya he dicho, pero la autora no ahonda en detalles, aunque durante la lectura se me han puesto los nervios de punta en según qué situaciones.

Es una novela que desborda empatía y cariño, pues personas que apenas se conocen, por las circunstancias de la vida, pueden llegar a ser grandes apoyos e inseparables amigas.

El hecho de que la música sea tan importante en la novela en general, y para los protagonistas en particular, me ha generado aún más emoción, pues para mí también es muy especial la música (en concreto dos canciones que aparecen en el libro), y más unida a la literatura.

En definitiva, estoy muy contenta de haber leído esta historia porque ha sido una experiencia estupenda. Os recomiendo darle una oportunidad a La melodía del viento, seguro que Felicity os cautivará.

Entrevistas

Entrevista a Oriol Ruiz (Israel Selassie)

Oriol Ruiz Serrano, conocido por estos lares como Israel Selassie, es el autor de Liberadlo ya, una novela que leí sin saber muy bien a qué me enfrentaba y resultó ser un gran descubrimiento. En el blog tenéis una entrada con toda la información y la reseña. Tengo que decir que he leído varias veces la entrevista antes de publicarla, ya que me parece de lo más completa e interesante y sus respuestas son una delicia para la mente. Mi favorita es la respuesta a la pregunta «¿Con qué personaje de ficción tomarías un café?». Como ya os digo, en la entrevista vais a descubrir mucho acerca de Oriol, de sus orígenes, de sus inquietudes, de su relación con la literatura y la escritura y también de su nuevo proyecto, del que nos revela algún detalle para ir abriendo boca. Espero que os guste la entrevista y disfrutéis leyéndola tanto como lo he hecho yo.

  • Cuéntanos un poco sobre ti, para quien no te conozca todavía.

Nací en uno de los barrios de los llamados «hijos» de la emigración extremeña y andaluza que se asentó en Girona después de la posguerra. Allí, todos lo llamamos El Pueblo, como si esa fuera su designación correcta y oficial. El barrio en sí me marcó: allí viví grandes momentos y aprendí los valores que me han inculcado desde pequeño. Soy hijo de un celador y de una empleada de la cafetería del Hospital Josep Trueta de la misma ciudad y tengo una hermana que es un Sol. Con referencia al nombre, el de Israel Selassie es un pseudónimo (reivindico plenamente el uso de la ‘p’ griega) que reverbera lo que, en esencia, por mucho que la élite quisiera que fuera, jamás seré. Mi nombre es Oriol Ruiz Serrano y en mi currículum, por mucho que mencione que soy periodista, me siento más escritor que otra cosa. Considero que una de las verdaderas razones por las cuales no somos felices es por el aprisionamiento que han suscitado los poderes fácticos y ocultos a nuestro potencial como seres humanos. El Ser Humano contiene, por ley natural, el Todo, hecho que confirma que es ilimitado en muchos aspectos. El creativo es, a mi parecer, uno de los pocos al que no le prestamos la suficiente atención.

  • ¿Hay algún autor o autora que te haya marcado hasta el punto de cogerlo como referencia o inspiración para tus escritos?

Recuerdo que de pequeño no me gustaba leer, pero aún así me inmiscuí en ella movido por una obligación casi moral. Luego, a los veintiún años, en una época de crisis personal conocí a Milan Kundera y me enamoré de su capacidad de relatar sus sentimientos: la emoción contenida en sus textos, el poder versar con una belleza totémica la síntesis de la psique humana y compilar con una minuciosidad magnánima los recovecos de los grandes temas universales, comulgó conmigo de una manera tan profunda que no pude más que empezar a leer y a leer para, en parte, curarme. Leer me salvó la vida. Doy gracias a la literatura por existir. Entonces creo que sí, que Kundera podría considerarlo como la referencia máxima en mis escritos, aunque no sea, de lejos, el autor que he leído con más asiduidad.

  • ¿Hay algún tema del cual nunca hablarías en tus libros?

Creo que no. Me gustaría, de hecho, a lo largo de mi vida y mi carrera, abarcar los grandes temas universales que siempre han suscitado la preocupación de la Humanidad como conjunto. Considero que hay que decir siempre lo que uno piense, a pesar de que ello pueda herir hasta la sensibilidad misma del propio escritor. En este sentido, creo que todo está en comunión, que sensibilidades y sentimientos, siempre que se traten desde el respeto, ayudan a la evolución de la Humanidad.

  • ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado a la hora de escribir?

Pues precisamente va muy en línea con la anterior pregunta. Fue Flavia Company, a la cual recuerdo con algunas luces y algunas sombras. Ella fue profesora del máster en Creación Literaria de la Universitat Pompeu Fabra-Barcelona School of Management. Nos dijo (si no recuerdo mal, el último o el penúltimo día de su asignatura, «Cuento») que no nos dejáramos cortar las alas, «que por mucho que pudiera herir a los demás lo que fuéramos a decir, lo dijéramos». Ese consejo me brindó la fuerza necesaria para llevar a cabo un proyecto que todavía hoy está muy verde y que sé que constituirá la espina dorsal y punta de lanza de mi obra: Adel. A pesar de todo, el recuerdo que tengo de ella es positivo, pues entendimos que cada cual es como es, hecho que me gustaría agradecerle algún día de manera personal.

  • Escritor o escritora a quien más admiras.

Te mencionaré escritor y escritora. Como escritor me quedo con Kundera, por mucho que pueda decirse de él que fue cursi y que trató sus temáticas desde un prisma demasiado melancólico o nostálgico. Para mí es un puntal, uno de los escritores que merecieron un reconocimiento en vida como bien podría ser el Nobel. A nivel cuento, últimamente leí a Evelio Rosero y he de reconocer que, junto a Borges, son para mí escritores que jamás morirán pase lo que pase. Como escritoras: en referencia a la novela, me quedo sin duda con Jane Austen. El mero hecho de haber leído Orgullo y prejuicio ya resultó para mí el descubrimiento de esa luz inmarcesible que, en la mujer, ilumina mucho más que la de cualquier hombre: la de la fortaleza. Considero que fue otro de los libros que me marcó y que releeré algún día sin lugar a dudas. Y a nivel poético, si tengo que mencionar a un/a autor/a me quedo con Alejandra Pizarnik por encima de cualquier otro/a escritor/a. Leí sus poesías completas y simplemente me provocaron un absoluto estruendo. Algo se removió dentro de mí y, en parte, cuando me aventure a escribir poesía, esa es la sensación que me gustaría provocar. 

  • Háblanos brevemente de la sensación que tuviste al ver publicado tu libro.

La verdad es que fue muy buena. Fue una gran alegría. Pensé en los momentos vividos y la sensación que experimenté fue la de que todo había comenzado. Fue lo más similar a haber cerrado un ciclo vital muy largo, a empezar un capítulo en blanco con posibilidades infinitas. Creo que, de hecho, es algo de lo que me estoy dando cuenta justo ahora que escribo esto. Llamé a todos los que me apoyaron y les di las gracias de una manera más sincera que amplia. Sentí que todo iba a ir bien: un gran apaciguo. Incluso recluido en casa por el Covid, sentí que, en esencia, había encontrado el trabajo perfecto para mí, pese a ser consciente que habrá que luchar muchísimo y muy bien para lograr vivir de la literatura. Como decimos los catalanes: poc a poc i bona lletra (poco a poco y buena letra).

  • ¿Qué te llevó a escribir Liberadlo ya?

Me llevó a escribirlo el hecho de que creía que ya me tocaba publicar un libro. Tras dos intentos fallidos consideré que tenía que ‘desvirgarme’ en ese sentido. Me vino la idea final del libro, la última escena. Dije: «imagina que existiera un personaje que se sintiera como Ólos —el protagonista icónico de la obra— y cuya última frase fuera la de…», y a partir de ahí nació todo. Realmente construí la casa por el tejado. Los temas los tenía claros, lo que no intuía era que la espiritualidad se cruzaría por mi camino de una manera tan extensa a la hora de escribir.

  • ¿Qué sueles leer? Géneros favoritos.

Trato de leer los cuatro géneros primordiales, intercalarlos: cuento, poesía, filosofía/ensayo y novela. Ahora, por temas de proyectos personales estoy indagando en los relatos sufíes, en la literatura árabe, en el misticismo hindú y en todo aquello que me suene a extraño y, en general, alejado del Sistema, de Europa y de Occidente. A grandes rasgos: lo que me transporte lejos de aquí. Mi género favorito quizá podríamos decir que es el drama, aunque ahora estoy de lleno en temas que toquen la espiritualidad. Uno de los géneros que más me fascina es la fantasía, pero la que defendían escritores como Borges, Cortázar o el mismo Rosero. Creo que la fantasía tiene que dejar las vías de lo comercial y retomar el rumbo de Las mil y una noches. La Humanidad se ha nutrido siempre de la fantasía. Sin la fantasía tendríamos el corazón de piedra y la imaginación marchita. No podríamos volar y explorar nuevas posibilidades. Sin la fantasía el mundo sería demasiado desolador.

  • Si te dieran la oportunidad de sentarte a tomar un café con un personaje de ficción, ¿a cuál elegirías?

Muy buena pregunta. Ya que sé que Jesucristo existió, creo que me sentaría con Romeo, de Romeo y Julieta, y que tendríamos una conversación seria. Le diría que aguantara hasta el final, que Julieta sigue viva y que, sobre todo, una vez Julieta hubiera despertado, huyera con ella bien lejos, hasta el único confín de la Tierra. Creo que le diría: «Romeo, que no te vendan gato por liebre». E imagino que se enfadaría, que lloraría y que me diría, con voz compungida que lo que le ocurre es que está loco de amor. Le daría una palmadita en la espalda, le guiñaría un ojo y le pagaría el café.

  • ¿Tienes algún nuevo proyecto entre manos?

Sí. De hecho, gracias por mencionarlo. Estoy creando una novela que mezclará varios estilos narrativos: la novela y el cuento son los principales, pero la narración y el relato tendrán un papel preponderante en el libro. Quiero intercalar historias (cuentos a fin de cuentas) en una guerra dialéctica que dos amigos, tras reencontrarse después de mucho tiempo, tendrán en su tránsito hacia la salvación, pues, en definitiva «no se han portado bien». Para ello me baso en una teoría que ya he desarrollado en Liberadlo ya, pero que explico de manera detallada en el prefacio del libro: el olaísmo. Todo, bajo la jungla de las calles de una ciudad mágica que me he inventado, cuyo nombre sí puedo revelar: Bahabba. ¡Poco más puedo añadir!

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Para terminar, quiero agradecer a Oriol el haberme dado la oportunidad de leer su novela y concederme esta entrevista; sinceramente, me ha encantado y me ha parecido tremendamente interesante todo lo que cuenta. ¿Os recomiendo leer Liberadlo ya? Por supuesto que sí. Yo ya estoy deseando conocer su nueva creación ambientada en Bahabba.

Hoy, en lugar de terminar la entrevista con una frase de la novela del autor, voy a hacerlo con una que he encontrado entre sus respuestas y de la cual subrayo cada letra:

«Leer me salvó la vida. Doy gracias a la literatura por existir».

Reseñas

Acordes bastardos, Daniel Hermosel Murcia

Acordes bastardos, Daniel Hermosel Murcia

Alma negra Ediciones, 2019

Sinopsis

Acordes bastardos arranca con una noche de copas fallida. En su regreso a casa, Marina se topa con su hermano Andrés, rockerillo de medio pelo, que iba camino a una fiesta en la que no faltarán la música, las drogas y el sexo psicodélico.

Fruto de esa noche atípica, tendrá un niño bastardo al que no terminará de querer del todo. Varios años más tarde, el retraso de un tren de cercanías provocará una cascada de demoras que harán que Roa, el hijo ya adulto de Marina, se vea forzado a tomar una ruta alternativa para llegar a su oficina, una ruta que pondrá patas arriba su vida…

Reseña

Marina y Ceci son dos amigas que salen una noche de copas, pero no resulta ser una noche agradable, por lo que Marina se va a casa antes de lo previsto. En el camino, pasa un coche en el que va su hermano Andrés con sus amigos y se ofrecen a llevarla a casa, pero Marina acaba quedándose en la fiesta a la que estos van. Para ella será una noche que recordará toda la vida. Al poco tiempo descubrirá que está embarazada, y criará a su hijo con la ayuda de su madre y su hermano, ya que no le queda más remedio.

El niño de Marina adora a su tío Andrés, con el que pasa mucho tiempo mientras su madre está trabajando. Andrés es un rockero con una filosofía de vida propia de la noche de los años ochenta y pasa el día entre cuerdas de guitarra.

Los años pasan y el niño, ya adulto, lleva una vida sumida en la rutina, hasta que un día, por casualidades del destino, llega tarde al trabajo y mientras va caminando hacia la oficina, en un escaparate ve algo que lo transporta a su infancia, a esos momentos pasados con su tío y a todo lo que vino después, y se dará cuenta de muchas cosas a la vez que se replantea su vida actual.

Acordes bastardos es una novela que he leído gracias a Masa Crítica de Babelio, y ha sido todo un descubrimiento. Es una novela corta, pero intensa y adictiva, que no se para en detalles innecesarios. Quizá un poco rápida en algunas escenas, pero no deja ningún hilo suelto y está perfectamente narrada. Los personajes, no demasiados, están descritos con tal sencillez que es muy fácil ponerles cara e imaginar que son personas de tu día a día.

La mezcla del rollo ochentero, el rock urbano, las drogas (y sus consecuencias) y la intriga, es más que acertada para crear una novela como Acordes bastardos. Además de la historia, que me ha encantado y en la que se aprecian múltiples reflexiones, me ha fascinado la maquetación. Cada capítulo comienza con una página en negro en la que vemos el nombre del capítulo (relacionados con la música) y el inicio de la partitura de una canción, todas de Pink Floyd. A pesar de que suelo leer en silencio absoluto, ya que el autor recomienda escuchar cada canción leyendo el capítulo correspondiente, así lo he hecho, y creo que es la mejor forma de leer Acordes bastardos.

En definitiva, si os gustan las historias realistas, misteriosas, adictivas y en las que la música forme parte importante de la novela, tenéis que leer Acordes bastardos.